Poesía: Amanecer de Ernesto Cardenal
Ya están cantando los gallos. Ya ha cantado tu gallo comadre Natalia ya ha cantado el tuyo compadre Justo. Levántense de sus tapescos, de tus petates. Me parece que oigo los congos despiertos en la otra costa. Podemos ya soplar un tizón. Botar la bacinilla. Traigan un candil para vernos las caras. Latió un perro en un rancho y respondió el de otro rancho. Será hora de encender el fogón comadre Juana. La oscurana es más oscura pero porque viene el día. Levántate Chico, levántate Pancho. Hay un potro que montar, hay que canaleatar un bote. Los sueños nos tenían separados, en tijeras tapescos y petates (cada uno en su sueño) pero el despertar nos reúne. La noche ya se aleja seguida de sus seguas y cadejos. Vamos a ver el agua muy azul: ahorita no la vemos. Y esta tierra con sus frutales, que tampoco vemos. Levántate Pancho Nigaragua, cogé el machete hay mucha yerba mala que cortar cogé el machete y la guitarra. Hubo una lechuza a medianoche y un tecolote a la una. Luna no tuvo la noche ni...