Especiales de la Luna: Apolo 11
Amigas y amigos: Fue un viaje temerario a otro mundo. Un salto al vacío en un territorio extraterrestre sin atmósfera. Una locura quijotesca a 400.000 kilómetros de distancia. No había precedentes. Ni manera de predecir lo que iba a ocurrir cuando la nave alunizara. Y no había margen para el error. El 16 de julio de 1969, los tripulantes del Apolo 11 sólo sabían con certeza a dónde pretendían llegar, pero tenían muchísimos motivos para preguntarse si volverían a pisar su propio planeta. El entonces Presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy ya lo había dejado claro en 1962, cuando proclamó aquello de que América quería ir a la Luna, «no porque es fácil, sino porque es difícil», y bautizó al desafío como «la aventura más grande y peligrosa en la que jamás se ha embarcado el hombre». Hoy, cuando se cumplen más de cuatro décadas desde que Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins culminaran su extraordinaria hazaña, la definición de Kennedy sigue siendo válida. La cu...