Le queda poco a Boric.
Desde hacen bastante tiempo que al interior del Palacio de la Moneda, la casa donde tanto se sufre como lo diría el recordado periodista y comentarista político Luis Hernández Parker, están con muchos enredos, demasiadas molestias, demasiados rencores y odios incipientes, que en sus caras ni se la pueden, pasadas de cuentas, decepciones, ansiedades, informalidades, e incluso las faltas de respeto entre los miembros del palacio de gobierno, y cuando hay muchas derrotas y no cualquier derrota, sino esta derrota como la que pasó, de forma demoledora, como fue el plebiscito de salida, los desajustes, quedan al desnudo las falta de lealtad, las fallas en el diseño afloran, las faltas de convicciones, se perciben, y más todavía con un grupo de jóvenes inmaduros, que non se miran el carnet de identidad, que creen que están en la educación secundaria y universitaria, que montones de pifias al por mayor y al detalle, con estupideces por doquier, y con la cabeza mala de un Presidente de la Repúb...